
Hugo estaba jugando con sus figuras de acción. ¡Tenía un castillo enorme construido con cojines y mantas! De repente, su tía Patricia gritó desde la cocina: "¡Hugoooo, a estudiar! ¡Tienes un examen mañana!" Pero Hugo, absorto en su juego, fingió no escuchar. Estaba demasiado ocupado salvando el universo con sus juguetes.



